Este árbol pierde completamente sus hojas durante la floración, y es tan destacada que alguien la comparó con una cascada rojiza que se desborda al inicio de la renovación de su follaje. Para definir su color hay quienes hablan de rojo, de rojo coral, o de rojo anaranjado. Puede alcanzar hasta 35 metros de altura y es originario de zonas tropicales americanas, desde Panamá hasta Brasil, e incluye también a Antillas menores, Puerto Rico, Trinidad Tobago y el sur de la Florida. Por su condición de fijador de nitrógeno, resulta apto para la recuperación de suelos. En Medellín lo encuentran al lado de San Diego, en la estación Madera del Metro, en la Avenida del Río y por supuesto en el Jardín Botánico.
Una estrofa de un bambuquito del interior del país, dice así:
Dices que te pone triste / la bruma de la ciudad / camina mi amor camina / camina conmigo a Pandi / ahora que están floreciendo / cámbulos y gualandayes…. |